sábado, 5 de mayo de 2012

XII

    Cuando me desperté a la mañana siguiente no veía nada porque la habitación estaba sumida en una completa oscuridad. Me levanté con esfuerzo, tenía los músculos entumecidos. Intenté hacer memoria de la noche anterior mientras estaba sentado en la cama. Conseguí recordar el accidente de Amanda y que volví al edificio después de haber hablado con Ciara. Hasta ahí todo bien. Me levanté y abrí un poco la persiana por la cual se colaron unos rayos de Sol directos a mis ojos. Era temprano, debían de ser las siete y media o poco más. Fui al baño a lavarme la cara y me miré en el espejo donde me encontré con un rostro desconocido, pálido y con ojeras. Estaba muerto.
-Genial, que guapo soy- le dije a mi reflejo sarcásticamente
Me volví y me tiré boca abajo en la cama. Sentí un crujido proveniente del cuello. ¿Qué más iba a pasar? No se cuanto tiempo pude estar allí tumbado pero pude recordar bastantes cosas de la noche anterior. Después de ducharme estuve tocando la guitarra mientras Ivan se dama una ducha ``rápida´´. Estaba inspirado y conseguí los primeros acordes de una nueva canción que sonaba bastante bien, aunque no llegué a más de eso. Me salí a darme una vuelta para ver las actividades de esa noche y me encontré con el resto de chicos que forman la banda a la que pertenece Alex. Resulta que esa noche iban a tocar un par de canciones para empezar con las actividades, mientras nos reuníamos todos en la sala principal. No se bien lo que hicimos, pero era algo de interpretación, fingir que eramos superheroes y villanos y luchar con expresión corporal. La verdad es que no me acuerdo muy bien pero como estas actividades se suelen grabar en vídeo, no me preocupé mucho. También recordé que Amanda participó, con el brazo en cabestrillo, pero participó. Es el tipo de persona que no deja de hacer cosas aunque se disloque un hombro
-¡Oliver!- oí la voz de Ivan mientras me caía una almohada en cima
-¡Qué!
-Llevo media hora llamándote
-¿Qué dices? Si me acabo de tumbar
-Sí, hace más de hora y media
-Pero si no serán mas de las ocho
-No de las ocho no, son las nueve y veinte
Me incorporé y miré el reloj de bolsillo que tenía sobre la mesita
-Pero si... no puede ser
-Anda vamos, dúchate o algo y nos vamos a desayunar
-Pf! Puedes ir tirando tu, en seguida voy
Me volví a mirar en el espejo del baño y reconocí mi cara
-¡Anda por fin! Ya por lo menos... no soy un monstruo
     Llegué al comedor quince minutos después de que se fuese Ivan y los pillé al principio de la cola. Dudé entre irme con ellos o irme al final. Cuando decidí darme la vuelta para buscar el final de la cola, unas manos me cogieron por los hombros y me empujaron hasta donde estaban mis amigos.
-¡No seas tonto! No creo que a la gente le importe uno más- me dijo la cabeza de Ciara que apareció por mi derecha. Aún así, les pedí permiso a los que estaban detrás y me hicieron un hueco.
-¿Como te va manquita?- dije mientras ponía mi bandeja entre la de Amanda y la de Alex
-Nada mal la verdad, pero es un fastidio no poder usar el brazo
-Eh colón!- dijo con burla Alex- ¿Tu qué? Vienes el último y te pones delante mía así sin más, ni siquiera me has dicho si te gustó como tocamos anoche
-Estuvo muy bien- no es que le mintiese, pero es que no me acordaba de qué habían tocado
Le cogí la bandeja a Amanda para llevársela a la mesa y nos sentamos en nuestra distribución habitual.
-Mira pero si tienes chófer para la bandeja y todo- dijo Ivan
-No te quejaras, ¿eh? Que por lo menos yo te llevo la bandeja no como estos
-¡Si es que eres más bueno!- dijo Amanda mientras me estrujaba los mofletes con su mano libre- Ya me ha dicho Ciara que la vas a ayudar un poco mientras yo esté de baja, ¿te importa que esté delante?
-Para nada
-Aunque me hubieses dicho que no os iba a ver igualmente- me sacó la lengua
-¿Qué te parece esta tarde alas siete?- pregunté dirigiéndome a Ciara
-A mi me viene bien siempre, ¿se lo has dicho ya a tu aprendiz?
-Pues creo que no
-¿Como dijiste que se llamaba?- se metió Amanda mientras mordía una tostada
-Luis
-Luis qué más- me miraba como una loca, con los ojos como platos
-Luis... Ortega, creo pero no estoy...-antes de poder acabar la frase la penetrante voz de Amanda resonó por todo el comedor dejándonos a los de la mesa sordos. Se escuchó un cubierto caer y vi que un par de mesas más allá se levantaba el llamado. Amanza hizo lo mismo y levanto el brazo para señalarlo con el dedo
-¿Eres tu?- Luis afirmó con la cabeza atónito- Ven, aquí hay un sitio para ti
Se acercó un poco indeciso hasta que me vio en la mesa. Yo creo que ni me hubiera levantado si me llamasen de esa manera. Se sentó en la silla libre y estuve contándole lo que era.
-Vale, pf! ¡Me habías asustado!
-Pero has tenido unos segundo de fama- Amanda le puso una mueca pues sabía que eso no se le podía rebatir. Al final resultó que se llevaban muy bien y durante el resto del desayuno se estuvieron picando mutuamente haciéndonos el vacío a lo demás.

miércoles, 25 de abril de 2012

XI


Que riquísima que estaba la magdalena. Tuve toda la tarde el sabor en la boca, y eso que tragué bastante agua. Es verdad que el mar estaba un poco picado, pero eso para hacer surf está bien. Lo que me extrañaba es que Luis se caía más de lo normal y eso me hizo pensar que algo malo iba a pasar. Luego pensé ``venga ya, ¿de verdad vas a ser supersticioso?´´ y dejé de pensar en ello. Un rato más tarde escuchamos mucho jaleo que venía de la orilla. Nos apresuramos nadando y vimos que las chicas estaban todas en la playa formando un corro. Tenía un mal presentimiento y la imagen de Ciara se me vino a la mente. Vi que Iván se acercaba también medio corriendo con la tabla bajo el brazo.
-¿Qué ha pasado?
Una de las chicas que estaba en la periferia del corro se giró
-Parece que una se ha caído y se ha dislocado el hombro.
-Seguro que es una de las nuevas- me dijo Iván mientras me daba un codazo
-No que va, ha sido una de las veteranas
Ivan y yo nos miramos. Yo empecé a abrirme paso entre las chicas y el dejó caer la tabla y me siguió. Allí, en medio de todos, estaba Amanda vuelta de espaldas a nosotros mirando a una monitora.
-¿Pero qué demonios has hecho?
Ella se giró con una gran sonrisa en la cara
-¡Ey Oliver! ¿Qué tal? ¿Qué hacéis que no estáis surfeando?
-¿Qué? ¡Déjate! ¿Qué te ha pasado?- dijo Iván con un tono muy serio
-Pues nada, cogí una ola y no se qué me pasó, ni como me caí, ni donde caí. ¡Pero estoy bien! Mañana mismo vuelvo a surfear
-De eso nada señorita. Te vas a quedar un tiempo en reposo- le ordenó la monitora con un tono amistoso
-¡Oh, venga ya!
-Que no te he dicho. La salud es lo primero
            Después de eso, poca gente se volvió a meter en la playa, y era lo más lógico, porque la tarde estaba acabada, pero aun así unos cuantos insensatos se metieron en el mar. Allá ellos, yo no pensaba morirme de frío porque empezaba a hacer bastante viento. Iván se ofreció a ayudar a llevar a Amanda hasta el edificio mientras que yo me quedé allí plantado sin saber bien qué hacer. Me acordé de Ciara, porque no la había visto entre todo el mundo. Me puse a buscarla y le pregunté a unas cuantas chicas que me dijeron que la habían visto andando por la playa. En realidad no es que estuviese escondida ni nada de eso, simplemente no se me había ocurrido mirar en la arena. Estaba sentada con las piernas recogidas mirando la profundidad del mar.
-¿No te encanta?- dije mientra me sentaba a su lado
-El qué, ¿qué se haya caído por mi culpa? ¿Qué tenga que estar lo que queda de campamento sin poder hacer nada porque soy súper torpe? ¡Pues no, no me encanta!
-Me… me refería a la puesta de sol.
-Ou…em…sí, es preciosa.
-¿Quieres… hablar de ello?- le sugerí tímidamente
-No hay nada de qué hablar
-Como quieras, voy a ir a ducharme, y tu deberías hacer lo mismo- me levanté pero su voz me paró
-¡Espera Oliver! ¿Quieres que te lo cuente?
-Claro…- y con las mismas me volví a sentar
-Es que, bueno no se como pasó, pero fui a coger una ola y, bueno no vi que ella también la estaba cogiendo. Yo me puse nerviosa y no se, me caí, y parece que ella se topó con mi tabla y se dio contra ella. No se la verdad, pero me siento muy mal. Ha sido por mi culpa…
-Para, para, para- la paré porque estaba empezando a hablar mucho y muy rápido- no fue culpa tuya, eso son cosas que pasan
-Ya pero me siento culpable, además, ella tenía fe en mi, en que podría ganar la competición y ahora no podré demostrarle lo que me ha enseñado
-Tampoco te pongas así, que solo ha sido el hombro, además, puedes presentarte igualmente
-Ya pero, sin su ayuda no podré ganar…
-Mujer, lo importante no es ganar- eso no pareció consolarla, así que me puse a pensar en algo que si lo hiciera- si quieres, yo puedo ayudarte un poco cuando termino con Luis- se giró rápidamente hacia mi y se le iluminó la cara
-¿De verdad harías eso? No quiero ser una carga…
-No tranquila, podemos llegar a un trato, yo te enseño a surfear, y tu a mi a hacer magdalenas
La idea le hizo gracia y se rió sonoramente. Aceptó el trato y me dio un abrazo tan fuerte que casi me ahoga después de darme las gracias. Menos mal, que las magdalenas valían la pena.

sábado, 31 de marzo de 2012

X

  Me desperté como nuevo, parecía que había dormido durante semanas porque me sentía entumecido. Ivan seguía dormido así que pude coger la ducha el primero, y menos mal porque él tarda como unos 40 minutos cada vez que se ducha. Yo no tardé mucho, pero fue lo suficiente para que cuando me estaba vistiendo Ivan ya estuviese dando golpes en la puerta metiéndome prisa. Un minuto después abrí la puerta que para sorpresa de ambos casi me pega en la cara.
-Ay que ver lo que tardas, no?- dijo él mientras bostezaba
-Pero si ni siquiera te ha dado tiempo a despertarte del todo
-¿Qué hora es?
-No se- dije mientras me apartaba de la puerta para que pudiese entrar y yo me sentaba en la cama para ponerme las vans- pero debe de ser temprano, no se escucha mucho ruido fuera
-Entonces perfecto- y cerró la puerta
-¡Pero no tardes!
   Abrió la puerta un poco para asomar la cabeza y mirarme, suficiente para captar su mensaje. Acto seguido cerró la puerta. Cogí la guitarra y me fui a un patio interno del edificio. Cuando llegué no había nadie, me alegró saber que podía estar tranquilo y que nadie me molestase. Como siempre empecé tocando mis canciones y acabé componiendo algo nuevo. Para mi sorpresa sonaba bien, mejor que lo que me salió la última vez. Quise apuntarlo pero no tenía nada a mano, así que volví de nuevo a mi cuarto cruzándome con multitud de chicos que iban al comedor a desayunar. Cuando giré el pasillo para ir a la habitación me encontré con Ciara que llevaba una caja verde en la mano.
-¡Eeey! Por poco nos chocamos otra vez- le dije recordando nuestro primer encuentro
-Si, pero esta vez habría sido peor, ¿venís a desayunar?
-Claro, voy a ver si Ivan ya está listo, sino voy yo solo
  Como sospechaba no había acabado de ducharse. Deje la guitarra y le di dos golpes en la puerta
-¿Te queda mucho? Nos están esperando
En ese momento abrió la puerta y salió con la toalla liada en la cintura
-Solo tengo que vestirme
-... hasta ahora- dije mientra salia de la habitación
Cuando llegué al comedor divisé la mesa de siempre y allí estaban Alex en frente de Amanda, y al lado de esta Ciara que inspeccionaba su comida. Cogí mi bandeja y me dirigí a la mesa, sentándome a la derecha de Alex.
-¿Y Ivan?- me preguntó Amanda
-Ya sabes lo que tarda, ¿Y Ciara? La he visto sentada hace un momento
-A ido a...¿a donde ha ido?- preguntó dirigiéndose hacia Alex que se encogió de hombros
En ese momento se sentó Ivan-Ya se que me echabais de menos.
-¿Pero como que estás ya aquí?
-Te dije que solo me tenía que vestir
Lo miré como cosa perdida y volví a prestarle atención a mi comida, pero un pastelito se interpuso en mi visión. Alcé la mirada y Ciara estaba sentada en frente con una gran sonrisa
-Eeeeh! ¡¿Qué es eso?! Yo también quiero- dijo Ivan mientras alargaba la mano para cogerla, pero le di un tortazo en la mano
-¡Aparta tus sucias manos de mi pastelito!-dije mientras lo cubría con mis brazos
-¬.¬ me acabo de duchar
-¿Es una manzana?- preguntó Alex
-Yo diría que una magdalena- aportó Amanda
-Me da igual, ¡es mio!
-¡Tanquilos!-interrumpió Ciara entre risas- que tengo para todos.
De la caja verde que le había visto antes sacó una magdalena para cada uno. Nos las reservamos para el final y las probamos todos a la vez. Me quedé sin palabras de lo buena que estaba
-Bueno, por vuestras caras diría que os gustan
-Entonces deberías saber que nos tienes que dar una caja llena- dijo Alex con la boca llena
-Eso no te lo crees ni tu- dijo mientras sacaba la lengua teñida de rojo por el azúcar.

martes, 6 de marzo de 2012

IX

  Fue muy fácil enseñarla, aunque tampoco es que sea necesario una gran habilidad para mantener el equilibrio en una patineta. No me llevó mas de cinco minutos convencerla para que se tirase por una rampa, pero con la condición de que la parase una vez hubiese bajado.
-¿Ves? no es para tanto, baja un par de veces más mientras llamo a Amanda
-¿Es del todo necesario?
-Si, que tu no la conoces como yo
No tardé mucho en encontrar a Amanda, de hecho, la vi en cuanto bordee la rampa. No llamarla porque estaba en el medio tubo y estaba a punto de tirarse. Me acerqué mientras se lucía ante los ojos de Ivan y Alex.
-Bravo, ni Rodney Mullen podría hacer eso- le dije mientras le daba un aplauso irónico cuando acabó
-Tu a callar y sigue con lo tuyo
-Pues eso hago, vengo a llamarte para que veas.
Cuando dimos la curva para ver la rampa nos paramos en seco. Ciara estaba tumbada boca abajo y el patinete estaba volcado a unos cinco metros. Yo me quedé helado sin moverme sintiéndome culpable por haberla dejado sola, mientras Amanda corría hacia ella y le daba la vuelta.
-¡Oliver! ¡Qué demonios haces! ¡Ven y ayúdame!
Me acerqué tembloroso mientras Amanda le apartaba el pelo de la cara y Ciara nos sorprendía con un gran...
-¡¡¡¡BUUUU!!!!
Se puso a reírse como si fuese lo más gracioso del mundo mientras yo volvía al mundo real y Amanda la insultaba. Después de un rato Amanda empezó a reírse con ella pero a mi seguía sin hacerme mucha gracia.
-Pero venga hombre, que solo ha sido una bromita- consiguió decir Ciara entre risas
Se puso de pie y cogió la patineta. Un flash vino a mi cabeza como una imagen totalmente real. Me imaginé que ahora con la gracia se caía y se hacia daño de verdad, pero antes de poder decirle nada ya estaba bajando la rampa. Por suerte no le pasó nada y puede quedarme relativamente tranquilo. Estuvimos en el skate park un rato más como al principio, pero esta vez Ciara nos miraba desde donde estaban las chaquetas y demás.
  La verdad es que fue una tarde bastante buena y después de la cena nos volvimos a reunir en la sala principal junto a otros grupos de chicos. Nos estuvimos haciendo fotos que después estuve revisando en la cama antes de dormirme. Llegue a la que me hice con Ivan y Alex poniendo caras y como esa fue la primera iba a apagar la cámara, pero me acordé de la del concurso así que pasé a la siguiente foto. En lugar de salir la  de la lata salió una mía volando con la patineta en la mano. Bajé la cámara y me puse a pensar de donde podía haber salido esa foto. Estaba claro que me la tenía que haber hecho Ciara cuando estuvo al lado de las chaquetas.

domingo, 4 de marzo de 2012

VIII

  La zona de skate estaba casi desierta, solo había un grupo de tres chicos que tenían pinta de llevar allí todo el día a juzgar por sus piernas llenas de heridas. Los convencimos para que nos dejasen toda la pista, y creo que más bien le hicimos nosotros un favor a ellos. Ivan fue el primero en probar la pista, y la calentó con la primera caída, que fue un tanto aparatosa pero nada grabe. Mientras Alex se lo llevaba fui el segundo en probarla, y no, no me caí, aunque solo me tire por una rampa para probar el nuevo long, que iba como la seda. Amanda, como de costumbre, nos quitaba las tablas a los demás y decía que así se aseguraba que su tabla era la mejor. Típico de ella. Después de una media hora me percaté de que Ciara ni siquiera había tocado una tabla, es más, la había perdido de vista.
-Ey Amanda!
...Se cayo al suelo y me dirigió una mirada fulminante
-¡De qué vas! Te he dicho miles de veces que no me hables si corro el riesgo de caerme ¬-¬
-Ay perdona... pero deja de estar tan pendiente de regañarme y estate más pendiente de tu amiga.
-¡Pero si está ahí mismo- dijo señalando al aire
-Ah! es que no la había visto- dije sarcásticamente
-¿Dónde se habrá metido?- dijo mientras me cogía la mano y la ayudaba a levantarse-¡¡¡¡Ciara!!!!
-¿¡Qué!?- se escuchó a lo lejos mientras de la nada emergía una cabeza de pelo rubio
-¿Qué haces ahí? si hemos venido es para patinar un rato, TODOS
-Em.. si bueno, pero yo no se
-Si eres mi aprendiz para surf, también lo puedes ser para esto
-No, déjalo, no importa- y volvió a desaparecer
-Qué le habrás hecho en surf que te tiene miedo- le dije a Amanda bromeando
-¡Yo no puedo evitar que se caiga!
-Pues Luis no se cae...
-¡Pues enseñala tu!
-¡Pues vale!
-¡Pues venga!
-¡Pues voy!
  Me di cuenta de lo absurdo de mi argumento, más que nada porque no tenía. Luis me dijo que ya había recibido clases de surf, y además de él, no había enseñado a nadie a hacer algo. Me la encontré sentada en el suelo apoyando la espalda contra el lateral de una rampa leyendo un libro.
-¿Qué haces?- me senté frente a ella que bajó el libro cuando le hablé y me miró
-Estoy parando el tiempo- debí de poner cara de desconcierto porque continuó diciendo- leyendo, estoy leyendo.
-Ya pero, ¿qué lees?
-Pues lo primero que he encontrado en la maleta, las rimas de Bécquer
-Anda, ¿te gusta la poesía?
-Bueno.... me gusta Bécquer- dijo con cara de satisfacción
-Pues siento interrumpirte pero, te tengo que pedir un favor- y como no dijo nada continué hablando- tienes que dejar que te enseñe a patinar
Se sorprendió ante mi petición y antes de que me pudiese decir nada le expliqué Amanda con su poder de persuasión me había llevado aquello.
-Entonces... ¿tengo que arriesgar mi vida para que Amanda no te lo esté echando en cara? Entonces te alegrará saber que sé patinar
-¿En serio?
-Sí, pero no te emociones, que solo se con patines
-Bueeno... en algo se parecerá, con que bajes una cuesta sin caerte me vale- me levanté y le ofrecí la mano. Vi algo de duda en su mirada, pero debí inspirarle confianza porque me agarró la mano.

viernes, 2 de marzo de 2012

VII

  Volví al edificio un poco decepcionado, no podía perder contra Ivan, me lo estaría echando en cara toda la vida. Aun quedaba una hora para comer y como no tenía nada mejor que hacer cogí la guitarra. Me apetecía tocar algo nuevo, componer algo, pero no me venía la inspiración, así que al final toque un par de canciones de mi repertorio. Cuando llegué al comedor ya estaban todos en la mesa
-¡Míralo! Estas siempre perdido- me dijo Amanda con una amplia sonrisa
-Perdonad, estaba intentado componer algo
-¿Intentando? Eso es que no puedes dejar de pensar en la foto- dijo Ivan burlándose de mi- Bah, no te preocupes, si no sabes que fotografiar presentamos juntos tu foto
-No no no no, ya verás, tengo pensado algo buenísimo. En cuanto pueda le haré la foto- en realidad no tenia ni idea
-¿Aun seguís con eso de las fotos?- Nos preguntó Alex- Si nunca habéis ganado
-¡Pues por eso mismo! Siempre gana alguien de canto o de arte y esta vez vamos a ganar fijo
-VOY a ganar fijo, sin necesidad de presentar mi foto
-¡Bueno chicos! me aburre este tema, ¿sabéis qué? al final del campamento van a hacer una especie de competición para ver que aprendiz surfea mejor
-Mierda...-interrumpió Ivan
-¿Y eso para que?
-No se, a mí me lo han dicho, será para que nos esforcemos- Amanda se encogió de hombros
-Bueno ahora me aburro yo- dijo Alex- entonces esta tarde, ¿a qué hora?
-Pues... en cuanto terminemos las actividades no?- sugerí yo
-OK, en la puerta cuando terminemos de ducharnos- sentenció Amanda como si fuese la jefa
  Ese día viento, y lo agradecí porque había olas buenas y Luis hizo bastantes progresos. Cuando no lo agradecí tanto fue mientras esperábamos en la entrada a Amanda. Llevaba la camara colgada al cuello por si encontraba algo que fotografiar mientras Ivan y Alex hablaban. Dejé el long en el suelo y bajé los escalones, había una lata de nestea arrugada de la cual salía un tallo verde. Materia viva y materia muerta, eso me serviría de momento. Le eché la foto y volví a la puerta donde me encontré con Amanda y su aprendiz de espaldas a mi.
-Bueno, Ivan Alex, esta es Ciara- escuché la voz de Amanda presentar a su amiga mientras me acercaba. Le puse la mano en el hombro a Amanda mientras me ponía junto a los chicos
-Anda como no, Ciara este es el perdido. Perdido, esta es Ciara
La miré y me encontré con unos ojos que ya conocía. Me sorprendió ver a la chica del primer día
-¡Oliver!-la voz de Amanda interrumpió mis pensamientos
-¿Eh? ¿Qué, qué?
-Que te ha saludado
-Oum... Perdona, ¿qué tal?
-Parece que mejor que tu- dijo ella riendose
-No, es que... no te he reconocido sin el sombrero- dije sonriendole por su inesperada aparición
-¿Ya os conocíais? - me miró Amanda extrañada
-Conocernos conocernos.. no, es que nos chocamos el primer día- dije cruzando una mirada de complicidad con Ciara